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20 de julio de 2007

- LEYENDAS: DRAZEN PETROVIC.

¿Por qué ya no hay ganadores como él?





47  puntos contra el Barcerlona. Año 1987. Europe Cup.





Última actualización, Agosto 2013.



DRAZEN PETROVIC.
Drazen Petrovic: “competir con uno mismo”




Añadido el 7 de Junio de 2013Hablar de Drazen Petrovic puede resultar una tarea demasiado sencilla para algunos. Sí, fue un gran jugador y un completo maleducado –siempre dentro de la pista; fuera de ella resultaba ser una persona introvertida pero siempre muy amable según cuentan aquellos que le conocieron; y más adelante se comprenderá que esa actitud derivaba únicamente de la pasión con la que él vivía el baloncesto- cuya figura se mitificó a raíz de su muerte en 1993. Al fin y al cabo, esto es baloncesto: todo el mundo opina y sabe más que el resto.




“Mozart” o “El genio de Sibenik” son algunos de los apodos favorables que recibió a lo largo de su carrera. Luego en cada cancha ya se encargaban de colocarle algunos no tan favorables en cuanto veían que entre gesto y gesto hacia la grada, el rebelde chico de rizos ya sobrepasaba cómodamente los 40 puntos. Por no hablar de todo un récord a nivel mundial como fueron los 112 puntos que le anotó él solito al Smelt Olimpija esloveno en 1985.





                         





En España muchos aficionados le recordarán por el excepcional año que brindó al Real Madrid en su puente particular para saltar a la NBA. Pero la leyenda de este jugador comenzó a formarse mucho antes: en cuanto dejó la música para copiar a su hermano mayor Aleksandar –otro gran jugador, por cierto- con un balón en sus manos. El mayor de los Petrovic recuerda cómo el pequeño Drazen botaba un balón que todavía era más grande que él o cómo tenía que cuidarle en sus duelos ante gente de bastante mayor edad.






Pero eso no importaba. ¿Acaso es normal que un niño se machaque 7 u 8 horas todos los días –sin excepción- en un gimnasio con un balón como solitaria compañía o que se levante a las 6 de la mañana para tirar a canasta antes de ir a la escuela? Bueno, quizás sí lo sea para una persona que se definió como alguien “miserable” cuando no está entrenando o jugando. Perasovic, actual entrenador del TAU Vitoria y otro fenómeno que merecería capítulo aparte, recuerda cómo él y Drazen se entrenaban juntos en todos los momentos libres que tenían durante el servicio militar. ¿Quién dijo descanso?
Tras pasearse insultantemente tanto con el Sibenka de su ciudad natal como en la Cibona de su admirado hermano “Aza” –al que luego se enfrentaría y vencería sin piedad cuando éste decidió terminar su carrera en el Scavolini italiano-, recaló en uno de los clubes cuya afición más odio le tenía: el Real Madrid.








Pero bien sabido es eso de “si no puedes con el enemigo, únete a él”, y cuando el jugador llega a la capital después de un espectacular plantón al eterno rival –se dice que firmó el contrato con el Real Madrid en el mismo aeropuerto de Barcelona-, parece que aquellos pasados desplantes a la afición merengue se olvidan más fácilmente. Continuó trabajando como siempre lo había hecho, compitiendo consigo mismo –al término de los entrenamientos se le tiene visto pidiéndole a un niño de la grada que le pase balones para seguir lanzando a canasta- y su temporada fue espectacular –a pesar de la mala relación existente con compañeros como Fernando Martin-, con 62 puntos incluidos en la agónica final en la que los madridistas levantaron la Recopa de Europa.





                         
                            Drazen Petrovic 1989. Eurobasket final Yugoslavia - Grecia. 9 minutos.
                           



Tras doctorarse ganando el Mundial ese verano en Buenos Aires con la selección de Yugoslavia con un juego más espectacular si cabe todavía al de costumbre, el “10” pasaría a ser el “44” de unos Portland Trail Blazers en los que Drazen sería vilipendiado por su entrenador Rick Adelman, actual técnico de los Kings, como nunca lo había sido en su carrera.




El ser europeo todavía no se llevaba en aquellos tiempos en un país que ahora se lo lleva todo de aquí, incluidos chavales que jamás destacaron ni destacarían en nuestro continente.
Pero Petrovic nunca se rendía, nunca se cansaba de trabajar; nunca lo hizo durante tantas horas en aquel gimnasio y nunca lo haría en ningún lugar. Se mudó a New Jersey, se puso el “3” a la espalda y le enseñó muchas cosas a los americanos –gracias a que Chuck Daly sí quiso ver en el chico algo que no fuera el pasaporte-.



Durante el verano de 1992 se disputaron los memorables Juegos Olímpicos de Barcelona, en los que el de Sibenik tenía un reto añadido al de competir con el carácter que siempre lo hacía: defender a su recién creado país, Croacia –tras la desmembración de la antigua Yugoslavia-, y lo hizo liderando a los suyos hacia una final en la que sólo había un posible ganador, que era el “Dream Team” original, con Magic Johnson, Michael Jordan y Larry Bird en sus filas –entre otra larga lista de estrellas-. El nuevo jugador de los Nets no dio el partido por perdido hasta el pitido final, dando la impresión de ser el único individuo en el Olímpic de Badalona que no veía clara la victoria americana, y se pasó el partido abroncando a compañeros como Komazec por jugar de cara a la galería o motivándolos –en un tiempo muerto dijo que Jordan se estaba riendo de ellos, algo que no era cierto; en la reanudación, Perasovic realizó alguna acción dura sobre el de los Bulls como respuesta-. Él era así. Finalmente, la plata no pareció saberle mal del todo al insaciable Petrovic, que incluso intercambió algunos comentarios entre risas con su ex compañero en Portland Clyde Drexler.





                       



                                Video 1 min. USA- Croacia. ( Barcelona 92)
                                


De nuevo en la NBA, llegó su última gran decepción allí: no le incluyeron en el All Star Game del 93, en una temporada en que promedió 22,3 puntos por encuentro con unos porcentajes excepcionales (52% en tiros de campo, incluido un 45% en triples). Eso sí, le obsequiaron invitándole a participar en el concurso de triples, invitación que el orgulloso de Drazen rechazó argumentando lo siguiente: “Si no juego el All Star Game este año, ¿cuándo lo jugaré? ¿Por qué he sido olvidado, seleccionado sólo para el concurso de triples? Mi sitio está en la cancha”. Tras concluir la temporada en Estados Unidos, decidió participar con su amada selección de Croacia –Drazen fue un firme defensor de la independencia croata- en los partidos de clasificación para el Europeo que se disputaría ese mismo año. El 6 de junio anotaba 30 puntos en Wroclaw ante Eslovenia y decidía pasar en Alemania junto a su amiga Clara los dos días libres de los que disponía, en vez de volver a Zagreb con sus compañeros. Un día después, 7 de junio de 1993, nos dejaba sin haberse despedido en una carretera en Deggendorf, próxima al aeropuerto de Munich. Tenía tan sólo 28 años, y nunca se sabrá dónde estaba realmente su techo deportivo, pero posiblemente más alto todavía viendo su continua progresión año tras año.Para entonces, en la NBA ya sabían que el escolta de los Nets estaba entre los mejores, tal y como afirmaba el ya entonces comisionado de la liga David Stern: “Sus contribuciones al deporte del baloncesto fueron enormes. Estamos todos orgullosos de haberle conocido”. Actualmente, por fin descansa –sin ser ningún “miserable”- en Zagreb, ciudad cuyo pabellón lleva su nombre. ¿Y al otro lado del Atlántico? Sí, allí también fue homenajeado: su camiseta con el “3” ondea en el techo del Continental Airlines Arena de New Jersey, y su nombre figura ya en el “Basketball Hall Of Fame” de Springfield, en donde ingresó a la par que otro deportista diferente, Magic Johnson. Su ídolo, “Aza” –quien te mira con otro rostro en cuanto le hablas de Drazen-, se toma un respiro en la capital croata tras entrenar en ACB en Sevilla y Lleida, pero seguramente volverá tarde o temprano a tomar las riendas de algún club europeo. Por cierto, del hijo de éste, llamado Marko, hablan maravillas quienes le han visto jugar, e incluso se le puede ver en un vídeo en la web oficial de la NBA. ¿A quién recuerda su manera de jugar? Al mismo personaje al que dicho vídeo está dedicado.Hinchó su carrera de títulos en Europa – un Mundial, dos Europeos, dos Copas de Europa y dos Recopas entre ellos- y llegó a la NBA para convertirse en el primer europeo que lograba triunfar en la mejor liga del mundo. Era el resultado de aquellas solitarias tardes en las que su única obsesión era mejorar para llegar a ser el mejor. Kukoc, Radja, Nowitzki, Stojakovic o Gasol, entre otros que llegaron y llegarán al éxito americano, todavía le deben las gracias a “Mozart”, un artista único que les abrió el camino. Por este motivo, y aunque el baloncesto actual es muy diferente al de entonces y las comparaciones carecen muchas veces de lógica, Drazen Petrovic seguirá siendo recordado por muchos como “el mejor jugador europeo de todos los tiempos”.

Los textos originales, puedes verlos en:
http://www.encancha.com/noticia-numero2735-equipo.html

Las fotos:
www.drazenpetrovic.com/


                          


                            Drazen Petrovic vs Michael Jordan ( Final Barcelona 92 )
                            



            Documental  NBA VINTAGE. ( In english)
          



             Hermanos y Enemigos: Petrovic y Divac.  
          




OPINIONES: 

Pep Cargol "Al mes y medio de llegar ya controlaba a todos los jugadores de la ACB. Después de cada entrenamiento, cogía a cualquier chaval de la grada para que le pasase los balones y se quedaba tirando. Fuera de la cancha era sencillo, abierto y afable, nada que ver con lo que era dentro."

Mariano Jaquotot: “Su vida era basket, basket y basket. No había más. Era monotemático. Siempre pensaba en baloncesto, incluso me atrevería a decir que soñaba con el baloncesto. En su etapa en el Madrid tuvo una relación cordial con todos pero no intimó con nadie. Era un hombre reservado, tímido al que era difícil sacarle de su mundo” 


"Le considero un jugador despreciable." (Arvydas Sabonis, después de perder la final de la Copa de Europa de 1986)

Fernando Martín, nada más conocerse la noticia de su fichaje por el Real Madrid "Estoy francamente satisfecho por la llegada de Drazen, que es un gran jugador y, gracias a su inteligencia, corregirá su a veces irritante comportamiento"


"¡No es correcto lo que hacen ustedes! No piensan en la salud del chico. Si este chaval continúa jugando al baloncesto, lo más seguro es que acabe en una silla de ruedas antes de cumplir los quince años." (El ortopeda local, a los entrenadores de Drazen, cuando éste era un crío y tenía problemas de salud por su frágil constitución de caderas.)

"Drazen será mejor que su hermano, se lo aseguro". "Ni hablar, no se dedicará al deporte." (Discusión entre el periodista de Sibenik, Ivo Mikulicin, entonces entrenador, y Biserka, madre de Drazen, en esa misma época)


Aleksandar Petrovic "Solía coger el balón, que era más grande que él, y pasarse botando todo el día."

Ivo Mikulicin "En Drazen noté inmediatamente un positivo descaro al negarse a aceptar ciertas normas tradicionales que, normalmente, inhiben el desarrollo de jugadores jóvenes. Recuerdo cuando los juveniles de mi ex equipo, el Gradja, ganaban a los del Sibenik por un punto a falta de diez segundos. Drazen, con sus doce años y mucho menor que los demás, tenía la pelota, se levantó y acertó desde casi diez metros."

Moka Slavnic, entrenador del Sibenka Sibenik, sobre si el juvenil Drazen Petrovic (16 años) debía jugar o no con el primer equipo"¿Es malo ser joven? A mí me pasó lo mismo cuando tenía su edad. Me decían que esperase, que había tiempo. 'Por qué Drazen ha de sufrir como yo? Si es buen jugador, la edad no cuenta. Va a jugar y punto, sobre todo porque ni con el fusil le puedes echar de la sala de entrenar. No he visto nada semejante en mi vida."

Robert Jablan, ex compañero de Drazen en Sibenik"¿Compartimos la habitación durante cinco años y no recuerdo que haya faltado a un entrenamiento. Durante el verano, Spahija, Damjanic, Drazen y yo llegábamos a la sala de entrenamiento a las ocho y nos entrenábamos hasta las diez. Drazen siempre se quedaba solo dos horas más con un programa preparado de antemano: 100 levantamientos de peso, 100 flexiones y 500 encestes. Nosotros le esperábamos en el café cercano. Estábamos realmente preocupados por él. 'Tú debes estar loco', le decíamos. 'Enfermarás'. Pero él no prestaba ninguna atención a lo que le decíamos. A lo mejor nos consideraba holgazanes. Quien tenga una voluntad tan fuerte, debe desarrollarse al menos como un jugador mediocre, aunque no tenga nada de talento. Drazen nunca estaba contento con su rendimiento. Cuando marcaba cincuenta puntos no se jactaba de ello, sino que analizaba sus errores: ''Viste aquel fallo debajo del aro? 'Y aquellos dos tiros desde el borde de la zona? Si los meto, marco sesenta puntos'. Su autocrítica le llevó lejos'."

Neven Spahija, uno de los mejores amigos de Drazen y actual entrenador del Novo Mesto "Es serio en el terreno de juego, pero un gran bromista en la vida privada. Cuando salía de mi casa, algo quedaba estropeado. Me desconectaba el teléfono, descolgaba el auricular o encendía la placa de la cocina. A la hora de comer, bastaba con volver la cabeza para que Drazen te pusiera algo en la sopa."

"¡Qué bien le habéis educado!"  Aleksandar Petrovic, a sus padres, después de que Drazen 'en el Sibenka- venciese al Cibona, provocara la quinta personal de su hermano y se pasase todo el partido provocando a los jugadores rivales, a la vez que enardeciendo a su público.


Vlado Djurovic, entrenador del Sibenka "¿Miren, 'no son todos sus compañeros de equipo mayores que él? Marelja y Macura tienen dieciséis años más; Ljubojevic y Jaric, catorce. Pero todos le aceptan como su líder indiscutible y le obedecen. Por algo será, no?"



Dan Peterson, cuando entrenaba al Simac de Milán "Drazen Petrovic es el mejor jugador ofensivo que he visto en trece años que vivo y trabajo en Europa. Es dos o tres veces mejor que Kikanovic. Este chico puede jugar en cualquier equipo profesional: junto a Dennis Johnson en los Celtics, junto a Magic Johnson en los Lakers' Es mejor que Byron Scott o Danny Ainge. Para el baloncesto europeo, él es un extraterrestre, de otro planeta. A nosotros no nos marcó 47 puntos, sino 100, porque asistió al menos en otros 50. Petrovic es 'one man team'. Por supuesto que los demás son grandes jugadores, pero él es un fenómeno."

Aleksandar Petrovic "Lo del Dom Sportova es algo que si no has visto, es imposible de imaginar. Allí cabían 10.000 personas y abrían las puertas tres horas y media antes de cada encuentro. Bien, pues en veinte minutos las gradas estaban llenas. Era increíble. Y nada de eso, ni de lejos, ocurría antes de que Drazen llegase. Todo era por él."

Neven Spahija "Perder, perder. Odiaba peder. Cuando perdía un partido en la calle, estaba sin hablar con nadie durante horas. Tampoco aguantaba que le ganaran a las cartas. Cada vez que perdía un encuentro con el Sibenka, se quedaba en el gimnasio practicando el tiro durante horas."

Aleksandar Petrovic "Fanático, adicto al trabajo. Sí, lo era. Pero no porque entrenase siete u ocho horas cada jornada, sino porque jamás dejó de hacerlo, ni un solo día. Estamos hablando de un chico de trece o catorce años."

Neven Berticevic, periodista: "Venía de perder el Campeonato Nacional del 88. Cuando quedamos a las puertas del pabellón, salía del coche con un balón. Lo miré y se dio cuenta: 'Siempre lo llevo encima: cuando me siento mal, voy al pabellón y hago 100, 200 ó 500 tiros', me dijo. ''Cuántos tiraré hoy? No lo sé. Sólo sé que cuando acabe esta entrevista me iré a tirar. No es el fin del mundo'. Lo recuerdo perfectamente. Así era él."

Aleksandar Petrovic: "Con 15 años, ya era un buen jugador, pero tenía un tiro horrible. Hasta tiempo después no logró ese lanzamiento a canasta por el que se le conocía. Y se pueden imaginar cómo lo consiguió. Todo el mundo coincidía: otros chicos eran mejores que él, pero nadie trabajó tanto como Drazen. Está claro que hace falta talento, pero el trabajo fue la clave."

Juan Antonio San Epifanio, 'Epi' "Era muy duro. Intentaba desestabilizar a los rivales más allá de su juego: se reía en los momentos buenos, hacía gestos, condicionaba a los árbitros' Siempre trataba de sacar de sus casillas al rival y lograr, de esta manera, todas las ventajas que pudiera."

Aíto García Reneses, cuando él entrenaba al Barcelona y Drazen jugaba en el Real Madrid "Petrovic tiene bula. Simplemente, los árbitros le dejan hacer. Una vez dio seis pasos, le protesté a un árbitro y me respondió: 'Claro que son pasos, pero si no los pitan los demás, no los voy a sancionar yo.''


Juanjo Neyro, árbitro "Cuando jugaba en el Cibona, en un Torneo de Puerto Real contra el Real Madrid, me escupió. Había amagado tres o cuatro veces a Romay, le taponó y como no pité nada reaccionó así. Desde entonces manteníamos una relación curiosa: él era muy echado para delante y yo no me quedaba atrás."

Mirko Novosel "Su éxito se debe al trabajo. Todas las cosas maravillosas que aportó al baloncesto son gracias a su capacidad de entrenamiento desde que era un niño. He entrenado a grandes estrellas en mis años como seleccionador y en el Cibona, pero Drazen era el mejor: en defensa no pasaba de correcto, pero en ataque poseía los fundamentos y el acierto más impresionantes que jamás haya visto. Era una máquina ofensiva casi perfecta"

"Drazen, por favor, fállalos. A ti te da igual: ganaréis en Madrid. Pero si ganamos nosotros, tenemos un dinero extra" (Aleksandar Petrovic, a su hermano, segundos antes del final del primer partido de la semifinal de la Recopa del 89. Éste le miró, sonrió y, seguidamente, anotó esos dos tiros libres para tristeza de un pabellón a rebosar que lo había recibido con una ovación impresionante)

Mirko Novosel "No hay más que ver la última temporada que hizo allí. Ya demostró que estaba al nivel de los mejores y eso hubiera ido en aumento. Si hubiese vivido, sería uno de los mejores jugadores de la NBA de todos los tiempos."



Lolo Sainz "Martín jugaba con una mano rota y nuestro poder ofensivo estaba muy debilitado. La decisión de que él acaparase el protagonismo ofensivo fue mía porque Drazen estaba inspirado y había que aprovecharlo."


Antonio Martín "Tenía muy claro dónde quería llegar. Todo lo que se cuenta de sus entrenos personales, de las sesiones de tiro antes y después de los entrenamientos, es cierto."

Fernando Romay "Vivía de, por y para el baloncesto. El 90% de sus conversaciones eran sobre basket. Cuando llegó estábamos expectantes por cómo sería alguien que hacía lo que hacía en la pista, pero nos dimos cuenta de que era un persona normal, un encanto de tío, cuyo mayor interés era triunfar en este deporte."

Aleksandar Petrovic "No, el dinero no fue la razón. Drazen ya tenía suficiente. La NBA había estado reservada para los americanos durante años. Allí la gente decía que un jugador no americano no podía jugar en la NBA si antes no había pasado cuatro años en la universidad. Y Drazen quería acabar con eso"

"Si juegas con nosotros cuatro años, valdrás un millón de dólares en la NBA". (El reclutador de la Universidad de Notre Dame, a Drazen Petrovic, en Zagreb, antes de que éste le contestase que 'perdone, pero yo el año que viene ya valdré un millón de dólares' )

Warren Legarie, general manager de los Portland Trail Blazers, en la despedida de Petrovic "Estoy seguro de que Drazen tendrá una gran carrera en la NBA. Jugadores como él siempre lo logran. No ha tenido suerte aquí, pero con los Nets será diferente. Enseñará a todo el mundo que puede jugar en esta liga y, probablemente, será All Star pronto."

Aleksandar Petrovic "Sus dieciocho meses en Portland le habían hecho madurar mucho porque todo le había ido rodado en su carrera hasta entonces. Drazen ganó mucha consistencia mental".

Reggie Miller, sobre la polémica de su no elección en la temporada que promedió 22.3 puntos. "Petrovic no merece jugar el All Star" Respuesta del croata: "Entiendo que diga eso porque alguna vez le he metido treinta puntos. Eso es lo que no ve correcto en mí"

Pat Riley, entrenador de los New York Knicks "Drazen es lo que necesitamos para ser campeones de la NBA."

Chuck Daly, entrenador de los Nets "Willis Reed, nuestro general manager, estaba enamorado de su capacidad de tiro. Ésa fue la razón por la que lo fichamos. No podía creer lo bueno que era su lanzamiento a canasta y la gran capacidad que tenía para anotar bajo presión. Su tiro era el mejor de la NBA. Un tiro como el suyo cubre multitud de pecados de un equipo. No había ni hay tiradores como él en nuestra liga"


Chuck Daly, el día de la retirada del número 3 por parte de los New Jersey Nets "No sé si podré explicar con palabras lo que Drazen ha significado para este equipo, emocionalmente, en el juego, cada día. Os invito a que recordéis siempre su sonrisa, su emotividad y su competitividad"


Velimir Perasovic "Hicimos la mili juntos en Pola, Istria. En las tardes que teníamos libres solíamos hacer siempre lo mismo: entrenar, comer en diez minutos y al cine. Drazen completaba sus sesiones de tiro con un chaleco de metal puesto. 'Cuando me lo quito es como si volase', comentaba. Al final nos separamos porque el segundo que más mandaba en el Ejército quería que fichase por el Partizan, así que lo llevo a un hotel de Belgrado, donde se pasó un mitad de servicio viviendo como un rey. Pero lo mejor es que ya había firmado por el Cibona y no se lo dijo hasta después de marcharse."

Oscar Schmidt "No miré nada. Sólo pensé en ganar el partido. Pero supe después que Fernando Martín se cabreó mucho con Drazen Petrovic. Yo no tengo que cabrearme con un jugador que ha metido 63 puntos y ha ganado la Copa. Si yo tengo que escoger uno, escojo a Drazen, no a Fernando Martín. Nunca había visto a un jugador hacer mas de 60 puntos el solo contra mi equipo, y Fernando Martín estaba cabreado con alguien que había ganado la Copa. Petrovic fue el gran jugador de aquél Madrid."


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